domingo, 11 de junio de 2017

Chistes Súper Cómicos para Niños + Reto Emoji! ������

Aprendiendo a Predicar ( La introducción del sermón )









La introducción es una de las cosas que él predicador debe tener en cuenta al preparar el sermón. Si se logra una buena introducción puede captar la atención del oyente a la vez que muestra una pequeña ventana a lo que usted va a exponer.

martes, 23 de agosto de 2016

Usas Diapositivas Para Tus Enseñanzas?

¿Por qué no utilice powerpoint para enseñar por muchos años? 

Lo cierto es que  me gusta mucho usar un formato como el de Powerpoint para mis enseñanzas,  sin embargo para las enseñanzas biblícas no las uso con mucha frecuencia, pero por qué no las uso? Aquí te digo algunas causas:

1. Se enfatiza más los efectos y lo visual que el contenido.  Muchos tienden a usa Power Point para captar la atención de la audiencia, impresionan y cautivan pero no enseñan. Se pasa más tiempo maquillando los efectos que en el contenido de la presentación.

2. La comunicación no es bidireccional. En las enseñanzas cristianas se necesita que el discipulo este atento e involucrado en varias áreas de su ser. No sólo desde el márea intelectual, necesitamos captar al discipulo, queremos que este atento, y participe, piense, sienta, analice y muchas otras. La comunicación es unidireccional.

3. No desarrolla en los discipulos. Power Point no ayuda a los discipulos en la aplicación de recursos didacticos donde el discipulo participa activamente, subrayado, escritura, lectura en sus libros, atención y otras. La presentación es algo ya realizado, donde el discipulo no tene que hacer nada, simplemente lo puede pedir y se le envia por email. No se convierte en una herramienta abierta donde el discipulo puede trabajar. El discipulo lo lee, lo analiza, pero no va más alla.

4. Se enfatiza más la lectura a el analisis e iterpretación.  Simplemente leemos o vemos diapositivas, pero no estimulan la creatividad e imaginación. No favorece la reflexión ni el intercambio de ideas, notas, apuntes, etc.

Con esto no quiero decir que Power Point es una herramienta que no se debe usar, simplemente debemos evaluar su utilización cuando enseñamos algunos topicos de las enseñanzas cristianas. Para otras áreas es una herramienta muy util, la cual la utilizo, por ejemplo en liderazgo, finanzas, geografía Biblica, Administración etc.

domingo, 2 de agosto de 2015

Observaciones preliminares sobre la interpretación bíblica


Para todo estudiante y maestro de la Biblia, dos preguntas son de gran importancia: ¿Qué dice la Biblia sobre algún asunto?, y ¿qué quiere decir la Biblia cuando lo dice?

La respuesta a la primera pregunta puede encontrarse por medio del estudio cuidadoso de la Biblia, o investigando en los libros de consulta indicados; o bien, haciendo las dos cosas.

La segunda pregunta puede ser contestada en parte, leyendo el texto bíblico en una de las versiones recientes. Los traductores han hecho un esfuerzo por hacer que el texto sea claro y al alcance del lector de poca preparación académica. Aun así, el significado de algún texto puede seguir siendo difícil por una de varias razones. De manera que esta segunda pregunta viene a ser la más importante de las dos. El estudio llamado “la interpretación bíblica” trata el asunto del significado del texto bíblico.

La necesidad de entenderlo data desde el tiempo del libro de Deuteronomio. En este libro Moisés repitió las leyes que Dios dio a Israel en el Sinaí, cuarenta años antes. Pero cuando las repitió, cambió la forma de muchas de ellas. Lo hizo, sin duda, para hacerlas más claras, incapaces de ser mal entendidas. La segunda redacción de la ley debe entenderse como la interpretación bíblica. Quizá esta redacción fue el primer intento por interpretar las Escrituras.

Siglos más tarde, el escriba Esdras y otros leyeron la ley de Dios en el texto hebreo para todo el pueblo: “Y leían en el libro de la ley de Dios claramente, y ponían el sentido de modo que entendiesen la lectura” (Neh. 8:8). La palabra “claramente” significa “con interpretación”.

La disciplina moderna de la interpretación bíblica, tal como se explica en muchos seminarios e institutos bíblicos, se ha reconocido como estudio científico sólo en siglos recientes. Tiene sus raíces en la historia del pueblo de Dios de hace miles de años. Pero sólo en el siglo XVI Martín Lutero propuso una serie de reglas para guiar toda interpretación seria de la Biblia. Desde entonces esta ciencia ha crecido tanto que ahora demanda atención entre los otros estudios bíblicos y teológicos.

La interpretación bíblica se llama hermenéutica, palabra derivada de la voz griega hermenéuō, que significa interpretar. Como disciplina, incluye cualesquiera reglas necesarias para explicar el significado de algún texto literario; pero se aplica especialmente a la Biblia. Las reglas que ayudan a entenderla y explicarla, tomadas de cualquiera fuente, constituyen la materia de este estudio.

Si en la práctica aplicáramos esta descripción a la hermenéutica, tendríamos que incluir muchas cosas que propiamente no corresponden a ella. Al mismo tiempo, la hermenéutica reconoce la contribución de estos otros estudios, y trata de incluirlos en la preparación del intérprete.

El doctor Vernon C. Grounds, antes presidente del Seminario Teológico Bautista Conservador en Denver, Colorado, hizo la siguiente observación sobre la necesidad de estudiar las muchas materias que no corresponden directamente a la hermenéutica:

Para interpretar y comunicar con pericia el Libro, el estudiante debe obrar recíprocamente con otros libros—libros sobre el hebreo, el griego, la arqueología, las misiones, la historia, la teología, la educación, el arte de aconsejar, la ciencia, la homilética, la literatura, la música—todas estas materias contribuyen al entendimiento de la Biblia y de las personas que necesitan su mensaje.1

Respecto al valor de conocer los idiomas originales, dice A. Berkeley Mickelsen:

Si el estudiante no conoce el griego, el hebreo o el arameo, debe consultar un buen comentario (sobre los asuntos que puedan afectar el significado).2

Cuando el estudiante no tiene acceso a tal comentario, la mejor alternativa será leer el texto bíblico en varias traducciones para entender bien su sentido.

El intérprete debe esforzarse por aprender todo lo que pueda de las materias antes mencionadas. Sin embargo, la hermenéutica examina especialmente las reglas de interpretación relacionadas con las características del lenguaje humano; no importa si proceden de la literatura sagrada o secular.

La necesidad de estudiar la hermenéutica

Cada idioma tiene sus propias expresiones que no se prestan para la traducción literal en otros idiomas. Los modismos, los proverbios, las singularidades gramaticales y las referencias a las costumbres o circunstancias locales, pueden causar dificultades para el intérprete cuyo idioma no sea el hebreo o el griego. Aun para los que hablan uno de estos idiomas, algunos usos especiales pueden ser difíciles de entender.

Cuando tratamos de explicar la Biblia nos enfrentamos con un grupo de problemas especiales. Algunos de éstos se deben a que la Biblia fue escrita en otra época, separada de la nuestra por unos dos mil años. La parte del mundo donde sucedieron los eventos registrados está separada de nuestro mundo por un océano y un continente. Dos de los idiomas en que fue escrita fueron por mucho tiempo lenguas muertas. No pertenecen a la familia de lenguas romances. El hebreo, el arameo y el griego tienen poca conexión con el español.

Cuando empezamos a estudiar el hebreo, vemos que ésta hace uso de un alfabeto extraño y que se escribe desde la derecha hacia la izquierda, y en un principio tenía solamente una o dos vocales escritas. En años posteriores le fueron añadidas algunas marcas especiales llamadas puntos vocálicos. Estos se componen de puntitos, rayas, etc.

Generalmente no tenemos literatura en hebreo sino el Antiguo Testamento. Los escritos apócrifos, los rollos del Mar Muerto y unos pedacitos de ollas rotas son casi todo lo que existe.3 Nuestros estudios del hebreo tienen que ser basados en el texto bíblico. Aun los israelíes modernos tuvieron que estudiarlo de la misma manera, con la ayuda de eruditos que hablaban el idioma.

El caso del griego del Nuevo Testamento es muy diferente. Se había hablado el griego anterior al siglo IV antes de Cristo, sin interrupción. El griego del Nuevo Testamento es entendido entre los que tienen una amplia educación en aquel idioma. Mientras que los hebreos nos dejaron muy pocas copias de sus Escrituras, hay cientos de manuscritos del griego popular de la época del Nuevo Testamento.

Aunque la mayor parte de los manuscritos que existen hoy fueron escritos en pergamino, todavía se encuentran algunos fragmentos hechos en el frágil papiro. En la primera parte del siglo XVIII, se descubrieron en Egipto algunos documentos importantes, escritos en papiro. Estos se habían conservado como por accidente en la atmósfera árida de aquel país. Estos papiros han arrojado mucha luz sobre las características del griego popular de aquellos tiempos, conocido hoy como el griego koinē (común, o popular).

Sin embargo, estos papiros no contienen ningún manuscrito del Nuevo Testamento. Los papiros son de dos clases: obras literarias y documentos, tanto particulares como oficiales. Los estudios del koinē han aumentado mucho nuestro conocimiento del Nuevo Testamento.

Por estas razones el estudio del griego está mucho más al alcance del estudiante que el hebreo. También es de más valor para la mayor parte de los que estudian la Biblia. Sin embargo, el acceso a la información acerca de los dos idiomas es básico para el intérprete. Además, no queremos pasar por alto las partes de las Escrituras escritas en arameo. Este idioma se estudia como parte del hebreo, porque era un dialecto muy usado en el Medio Oriente desde los principios de la historia de Israel.

El intérprete

Si reconocemos que el estudio de la hermenéutica es necesario para entender bien la Biblia, podemos ver también que una interpretación adecuada está al alcance de aquel que quiere esforzarse por aprender sus reglas y ser diligente en su aplicación. Pero requiere que el intérprete mismo comience su trabajo siendo preparado para él espiritualmente.

En este punto muchos católicos romanos difieren de los cristianos evangélicos. Aquella iglesia reserva para sí el derecho exclusivo de interpretar las Escrituras. Los teólogos romanistas pretenden que la Iglesia verdadera del Señor Jesucristo es la que ellos sirven. Por esta razón, creen que sólo ellos poseen el Espíritu Santo, con la ayuda del cual puedan interpretar las Escrituras.

Es interesante observar al principio que ese argumento fue rechazado por el erudito holandés humanista Erasmo. El afirmó que:

La Iglesia no es el único intérprete que tenga derecho de determinar y definir el significado verdadero de la Escritura. Al contrario, la Escritura determina lo que debe enseñar la Iglesia.4

Aquí no queremos discutir el asunto, sino solamente afirmar que aquellos que identifican la Iglesia de Jesucristo como la Iglesia Católica Romana se equivocan, ya que excluyen a todos los que no sean parte de ella. En cambio, los evangélicos creemos, más bien, que todo creyente verdadero es poseedor del Espíritu Santo y que éste mora en aquél. Estamos de acuerdo, sin embargo, en que para ser intérprete verdadero de la Escritura, éste debe cumplir este requisito.

El tener al Espíritu Santo no es el único requisito para entender correctamente la Biblia. El intérprete tiene que aplicar con pericia las reglas de la hermenéutica. Sobre este asunto escribe Mickelsen:

El equilibrio (en la interpretación de la Biblia) involucra no solamente reconocer los elementos de ella, sino una coordinación de estos elementos. Si quiero nadar usando los varios estilos correctamente, puedo sentarme con un manual de instrucción sobre la natación para saber exactamente lo que deben hacer los brazos y las piernas. Pero cuando me meto en el agua y procuro coordinar mis músculos para que pueda deslizarme fácilmente a través del agua, descubro que la coordinación es un arte que tiene que ser dominada, y no solamente una serie de reglas que debo memorizar. Así es con la interpretación. Demanda la pericia para reunir todos los elementos necesarios para interpretar algún texto correctamente.5

El libre examen de las Escrituras

Aparte de la necesidad de tener al Espíritu Santo para interpretar bien la Biblia, es evidente la verdad de que existe una capacidad universal de captar su mensaje; bien que esta verdad parece contradictoria. Es verdad que el propósito de Dios es que toda la gente ponga atención a su mensaje, aun antes de creerlo. Los evangélicos creemos que toda la gente tiene no solamente el derecho de leer y entender la Biblia para sí, sino que es su obligación delante de Dios leerla y entenderla lo mejor que puedan. Generalmente, esta obligación abarca la de leerla personalmente y estudiarla, siempre que el individuo pueda hacerlo. Es decir, que toda persona que tenga acceso a un ejemplar de la Biblia, y que sepa leer, está obligada a hacerlo.

Esta verdad no elimina la necesidad de tener maestros en la iglesia. La Biblia no fue escrita para guiar sola a la iglesia sin tener a nadie que la enseñe. Tampoco pretendemos que todo laico deba instruirse con ella sólo y completamente, independientemente de los demás creyentes. En primer lugar, es dudoso que ningún cristiano pueda recibir toda la instrucción necesaria sin que otros le ayuden. En segundo lugar, ninguna instrucción humana es completa ni perfecta; el único Maestro perfecto es Jesús mismo. Y en tercer lugar, el Espíritu Santo escoge a ciertos individuos para ser maestros de la Palabra de Dios y les ayuda a llevar a cabo su obra por medio de los dones necesarios del Espíritu.

Pero la razón más evidente por qué toda persona debe de leer la Biblia y entenderla para sí misma, es que la Biblia lo enseña en lenguaje inequívoco:

Escudriñad las Escrituras (Jn. 5:39).

Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así (Hch. 17:11).

Os conjuro por el Señor, que esta carta se lea a todos los santos hermanos (1 Ts. 5:27).

Y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús. Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra (2 Ti. 3:15–17).

El principio de la libertad expresado en estos textos, fue proclamado al comienzo de la Reforma con el nombre de “Libre Examen” (de las Escrituras). Toda confesión evangélica lo afirma o lo da por sentado. En un espíritu contrario, la Iglesia Católica Romana sólo permite la lectura de la Biblia “a los fieles”.6

Los que se oponen al “libre examen” con frecuencia tuercen el significado de la frase. Dicen que este principio consiste en el derecho de interpretar libre y particularmente según “las ideas, pasiones y prejuicios” del lector, o según la “inspiración individual”.7

Sin embargo, el principio se llama “Libre Examen”, no “Libre Interpretación”. La libertad que declara existe para todo individuo porque Dios se la ha dado, y porque nadie tiene la autoridad de prohibirle que lea las Escrituras, ni de tener señorío sobre su fe (2 Co. 1:24). La libertad que gozamos es con respecto a otras personas. Pero con respecto a Dios, cada lector está obligado a examinar la Biblia para sí mismo. Al mismo tiempo, no tiene la libertad de interpretarla según su propio gusto. Pedro lo dijo claramente:

Entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque … [en estas profecías] los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo (2 P. 1:20, 21).

La Palabra de Dios tiene el significado que Dios le dio, y los hombres deben procurar entenderla según él quiso en un principio.

La responsabilidad personal

La libertad de leer y entender la Biblia lo mejor que pueda uno, no debe tomarse ligeramente; porque cada uno de nosotros responderá derá por sí mismo delante del trono de Cristo (2 Co. 5:10). Cada maestro debe enseñar con cuidado. Si alguno ha sido falso en el manejo de la Palabra de Dios, recibirá mayor condenación (Stg. 3:1).

Los evangélicos enseñamos que la ciencia de la hermenéutica bíblica requiere la interpretación reverente, dada en el temor de Dios y guiada por el Espíritu Santo; porque él es nuestro Maestro divinamente nombrado para serlo (Jn. 14:26).

Como creyentes cristianos dedicados al fiel manejo de la Palabra de Dios, nos vemos obligados a aprender las reglas de interpretación para desempeñar el ministerio al cual Dios nos ha llamado, lo mejor que sepamos. Al hacerlo, gozamos de la iluminación y de la ayuda del Espíritu de Dios. No debe de haber duda sobre este punto, porque realmente tenemos su presencia en virtud del don del Espíritu desde cuando nacimos de nuevo.

Si algún alumno o maestro piensa que puede sacar conclusiones satisfactorias solamente después de dominar completamente esta materia, debe recordar que el Espíritu Santo es su maestro y guía. Aun cuando el lector no sea un gigante intelectual, esto tiene poco que ver con su capacidad de sacar algunas conclusiones correctas por medio de su lectura de la Biblia. Hasta el lector más humilde normalmente goza de la iluminación del Espíritu mientras lee. Algún texto que no había entendido antes, de repente está iluminado. O algún otro pasaje, poco comprendido, puede brillar con nuevo significado por medio de la ayuda del Espíritu que vive en él.

Todo esto no indica que el alumno no debe aplicarse al estudio. El estudiante descuidado o moroso no debe contar con la ayuda divina como para pasar por alto el estudio diligente que Dios ha ordenado para su progreso en las Escrituras.

La aplicación de las reglas

Aquí debemos indicar que no toda regla de interpretación tendrá aplicación en todos los casos. Las varias reglas deben aplicarse sólo cuando juzga que puedan resolver un determinado problema. Juntas todas las reglas fomarán parte del equipo intelectual con el que puede interpretar el texto bíblico.

Claro es que la pericia del intérprete ha de afectar su interpretación de algún texto; pero no con respecto a la originalidad que muestra, sino en el cuidado con que aplica sus conocimientos.

No todo texto demandará alguna interpretación especial, ya que la mayoría de ellos serán claros para la gente de inteligencia normal. Algunos textos han de requerir una interpretación sólo para los que hayan tenido una preparación limitada. Para tales personas el intérprete verá necesario explicar algunos hechos que otros ya conocen. O bien, puede ser necesario solamente simplificar su lenguaje. Otros textos serán difíciles para la gran mayoría, y todavía otros seguirán como misterios aun para los intérpretes más peritos.

Las reglas de la hermenéutica pueden compararse con una caja de herramientas. Cuando el maestro carpintero comienza a construir una casa o un mueble, o a hacer alguna reparación, primero considera los problemas que el proyecto presenta. Luego escoge las herramientas que cree que le han de ayudar más. Esto es exactamente lo que hace el intérprete. Considera el problema o problemas presentados por el texto y luego escoge las reglas que le parecen ser más indicadas para resolverlos. En algunos casos el intérprete verá que es necesario probar a manera de ensayo varias reglas antes de encontrar aquella que mejor se aplica; algo así como el carpintero que usa el formón, el cepillo y la lija, así como el martillo y el serrucho.

Dos divisiones de la hermenéutica

Esta materia comúnmente se divide en dos partes: la hermenéutica general y la especial. La hermenéutica general incluye todas las reglas que pueden aplicarse a la Biblia, pero especialmente como literatura La mayor parte de estos principios pueden ser aplicados también a la literatura en general. La hermenéutica especial incluye todas las reglas y consideraciones necesarias para interpretar ciertas categorías especiales de la literatura, que pueden contener el lenguaje figurado, la poesía o la profecía, y una variedad de problemas especiales. Este estudio seguirá este plan.

PARA EL ESTUDIANTE

1.     ¿Qué significa “la hermenéutica”?

2.     ¿Por qué estudiamos la hermenéutica?

3.     ¿Qué significa la frase: “Libre Examen”?

4.     ¿Cuáles son algunas razones por las cuales la Biblia presenta problemas de interpretación?

1 Extractado de un folleto editado en Denver en 1980.
2 A. Berkeley Mickelsen, Interpreting the Bible (Grand Rapids: Wm. B. Eerdmans Publishing Co., 1963), p. 16.
3 Aunque los Rollos del Mar Muerto son conocidos mejor por los textos bíblicos que se encontraron allí, hay entre ellos algunos escritos no bíblicos. Estos incluyen las reglas de disciplina de varias comunidades religiosas, salmos e himnos, y algunos escritos apocalípticos. Aunque se han publicado algunos de los textos no bíblicos, éstos casi no se pueden usar para el estudio del idioma.
4 Funk & Wagnalls New Encyclopedia, editado por Kurt Aland et al (New York: Funk & Wagnalls, 1971), Tomo III, p. 400.
5 Mickelsen, op. cit., pp. 375, 376.
6 Hasta años recientes cuando un católico romano interpretaba la Biblia de manera contraria a la enseñanza oficial, dejaba de ser de los fieles, y no gozaba ya del privilegio otorgado a aquellos que aceptaban el punto de vista de aquella iglesia. El autor fue misionero en México desde 1942 al 1967 y vio el resultado de esta actitud en algunos de sus amigos personales. Pero en 1962 el obispo de Cuernavaca consiguió que esta regla dejara de aplicarse.
7 Tomado de la “Introducción General” de la versión de la Biblia de Torres Amat, publicada por Revista Católica, primera edición, 1946.
de la Fuente, Tomás: Claves De Interpretación Biblica - Edición Actualizada : De La Fuente, Tomás. El Paso, Texas : Casa Bautista de Publicaciones., 1985, S. 14

martes, 4 de febrero de 2014

El Proposito del Sermón

El Predicador muchas veces cuando no sabe a donde va a ir y no tiene un propósito definido por lo general baja frustrado del púlpito.

PASAJE BIBLICO: Y leyó en el libro delante de la plaza que esta delante de la puerta de las Aguas, desde el alba hasta el medio día, en presencia de hombres y mujeres y de todos los que podían entender; y los oídos del pueblo estaban atentos al libro de la ley. Y el escriba Esdras estaba sobre un púlpito de madera que habían hecho para ello...
Nehemías 8:3-4

INTRODUCCION:
Cuando estamos en una terminal de autobuses y queremos viajar a un lugar lo primero que hacemos es comprar nuestro boleto. Cuando estamos en la ventanilla frente al despachador nos pregunta: - ¿Adónde quiere viajar usted? Y si le respondemos - ¡Quién sabe! ¿Qué suce-dería?. Es como construir una fabrica sin saber que iba a producir. ¿Podríamos decir que Cristo vino a este mundo sin propósitos definidos? Ver Juan 17:4.

I. LA FALTA DE UN PROPOSITO EN LA PREDICACION.

Muchos Predicadores se suben al púlpito sin saber que es lo que van a hacer y a donde van a ir. El mensajero de Dios siempre se debe hacer esta pregunta antes de predicar un sermón: ¿Cuál es mi propósito en este sermón?. Dice Crane el autor del libro El Sermón Eficaz: “Si en el momento de subir al púlpito nos detuviera un ángel del señor exigiéndonos la declaración de nuestra misión, debemos contestarle inmediatamente y sin demora diciendo ESTO es lo que quiere mi Señor”

El Predicador muchas veces cuando no sabe a donde va a ir y no tiene un propósito definido por lo general baja frustrado del púlpito. Un anciano le dijo a un Predicador novato que subió arrogante al púlpito con la cara erguida y bajo todo frustrado con la cara hacia abajo porque no pasó nada: “Si como bajaste hubieras subido; entonces hubieras bajado como subiste” Todo mensaje requiere de un ¿para qué? Porque si no estaremos predicando nada más a “lo loco”. Muchos Predicadores se justifican que Dios les cambió el mensaje, por su inseguridad no traer un mensaje de parte de Dios y por ende en propósito definido. Dios da el mensaje y pone el propósito en el corazón del Predicador.

II. LA CLASIFICACION DE ALGUNOS PROPOSITOS DENTRO DE LA PREDICACION.

A. Evangelistico. Este sirve para persuadir o convencer a los perdidos a recibir a Cristo co-mo su Señor y Salvador personal.
B. Doctrinal. Su finalidad es lo didáctico, es decir busca instruir a los creyentes, haciéndoles ver el significado de las grandes verdades de la fe cristiana e indicando como éstas tiene aplicación práctica a la vida diaria.
C. Devocional. Este tipo tiene la finalidad de intensificar en los creyentes el sentimiento de amorosa devoción para con Dios, así como de guiarles en la exposición apropiada de la adoración que Dios merece.
D. Consagración. Tiene el propósito de estimular a los creyentes a dedicar sus talentos, dones y servicio al Señor.

III. ALGUNAS PREGUNTAS PARA DETERMINAR SU PROPOSITO.

A. ¿Qué necesidades espirituales tiene los que van a oír el mensaje?
B. ¿Les falta ejercer fe cuando se les presentan problemas prácticos en su vida?
C. ¿Falta amor entre los santos? ¿Se está cumpliendo este primer mandamiento?
D. ¿Han recibido el poder y la unción de lo alto para servir más en la obra?
E. ¿Hay heridas en las personas y falta de perdón?
F. ¿Aguardan con paciencia la venida del Señor?

CONCLUSION: Que importante es tener un propósito en la predicación. No tenerlo es predi-car por predicar. Es ocupar un lugar solamente para que nos vean y nos aplaudan. Contar con un propósito es responder al mensaje que Dios nos ha dado y puesto en el corazón.

EJEMPLOS:
Cuando uno comienza en el arte de la predicación a menudo estamos convencidos del propó-sito pero cuando empezamos a escribirlo sobre el papel lo que nos parecía nítido y claro se va haciendo sin sentido. Es porque al escribir examinamos nuestras palabras con calma y le ha-cemos un análisis juicioso al pensamiento.

Sea específico en escribir su propósito, no diga: “Enseñar más de la Biblia” ¿Qué le parece? Enseñar sobre el Libro de Jonás en el capítulo 1 analizando su enojo contra Dios.

Recuerde el que mucho abarca poco aprieta: Si no es específico usted dirá “Dar un estudio de doctrina”. ¿Qué le parece? Estudiar la doctrina de la Trinidad en la primera epístola del após-tol Juan.

TAREA:
1. Escriba usted tres razones por lo cual debemos contar con un propósito antes de subir a predicar.

2. Formule dos ejemplos de cada uno de los cinco propósito que vimos en clases.

El Estilo de la Predicación

Así como cada uno tiene su propia forma de letra, y aun cuando trate de imitar cierto modelo conservará su estilo propio, también, en un sentido más alto, todo hombre tiene su propio estilo que logrará modificar más o menos por la imitación.

1. Naturaleza e importancia del estilo.

El estilo (Stylus) era entre los romanos un instrumento agudo de hierro del cual se servían para escribir en sus tabletas enceradas; y Cicerón emplea el término en sentido figurado y Ciserón empleaba el término en sentido figurado para denotar el modo de escribir o de expresar por escrito los pensamientos, y más tarde se empleó para designar también la manera de hablar.

En la actualidad se aplica a otras muchas cosas, como las bellas artes, los vestidos, etc. El estilo de un hombre es, pues, su manera característica de expresar sus pensamientos, ya sea por escrito o de palabra.

Así como cada uno tiene su propia forma de letra, y aun cuando trate de imitar cierto modelo conservará su estilo propio, también, en un sentido más alto, todo hombre tiene su propio estilo que logrará modificar más o menos por la imitación, pero sin que esta llegue jamás a ser perfecta, pues su propio estilo se sobrepondrá siempre”El estilo es el hombre dijo Bufón”.

Algunas veces se usa el término estilo incluyendo en su significado de idea del arreglo de un tratado o discurso; pero generalmente esta no se incluye en el término.

Por otra parte, a veces se distingue el estilo de la dicción, esto es, del vocabulario que se emplea, el carácter de las palabras y de las frases particulares; pero es mejor considerar la dicción como parte del estilo.

Se ve desde luego la gran importancia del estilo. No puede el estilo separarse de las ideas ni del carácter mental del hombre; el estilo no es solo el vestido, sino la encarnación del pensamiento.

Los oradores y escritores que han ejercido influencia permanentemente y extensa, lo han logrado en virtud de sus buenos pensamientos bien expresados.

Es verdad que a veces la excelencia de estilo a hecho que obras de poco mérito logren gran popularidad, como las historias de Goldsmith y la Vida de Jesús por Renán; y también que se han popularizado algunas ciencias.

Esto viene a demostrar que el estilo no es cosa de mero ornato: es el brillo y pulimento de la espada del guerrero, pero también su filo. El estilo puede hacer aceptable y aun atractivo lo mediocre, y dar a la fuerza, fuerza mayor; puede hacer seductivo el error, mientras que la verdad sea ignorada por carecer de su ayuda.

No debemos, pues, descuidar tan poderoso medio de utilidad, pues si bien Pablo dice: “No mi palabra, ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría,” no quiere decir esto que dejara de expresarse según la filosofía y la retórica que eran entonces populares.

Pues su estilo es un modelo de apasionada energía, y en ocasiones se eleva hasta adquirir una belleza exquisita y sin artificio.

La idea es, por supuesto, la cosa esencial; pero también el estilo es importante. La experiencia de todos los tiempos y el testimonio de todos los maestros nos presentan como inseparable estas dos proposiciones:

1. Que no debemos jactarnos de poseer un buen estilo si carecemos de un caudal interesante de ideas; y 2. Que aun poseyendo un fondo interesante y substancial de ideas, no debemos imaginarnos que el estilo vendrá por sí mismo.

Dedúcese de lo anterior que todo escritor u orador debe dedicar gran atención al mejoramiento de su estilo. La suma excelencia de estilo es necesariamente rara, pues cada discurso, cada párrafo, y aun cada frase es realmente una obra de arte, y son raras las dotes artísticas de todas clases.

Sin embargo, todo hombre que lo procure con dedicación y empeño, puede aprender a decir lo que quiere, a expresar con vigor lo que siente hondamente, y a revestir sus pensamientos de un modo atractivo aunque modesto.

Algunos de los mejores escritores y oradores han tenido dificultad grande para adquirir un buen estilo, y su buen éxito debe animarnos.

2. Medios de mejorar el estilo

El estilo oratórico es uno entre muchas especies, y una variedad del estilo oratórico es el del púlpito. Sin embargo, el estilo característico de un hombre será esencialmente el mismo en toda clase de escritos y discursos; y la cultura mental jamás debe confinarse a la esfera de nuestra principal actividad mental.

Consideremos, pues los medios de mejorar el estilo en general y no sólo en lo que se refiere a la oratoria.

a) El estudio de las lenguas, y particularmente el de la nuestra, es en este respecto de sumo provecho. La ciencia del lenguaje, que en los últimos años ha progresado tanto, no puede considerarse inferior en interés ni provecho a ninguna otra. Pero lo más importante no es el estudio de la ciencia como tal, sino la adquisición práctica del lenguaje.

Cuando se procura esto con sistema y bajo sanos principios, la atención se fija en la naturaleza del idioma en general, en la historia, cambios y capacidad de las palabras, y en la relación de las construcciones sintéticas con las diferentes formas y procesos de pensamiento.

Se observará también las peculiaridades de nuestro propio idioma, desapercibidas por otros. Hay ventaja para los que hablamos español en el estudio del francés, y particularmente del latín y el griego, por las relaciones que con éstos tiene nuestro idioma.

El estudio cuidadoso de otros idiomas es útil, no sólo como parte de la educación en la juventud, sino en todo tiempo, y debe proseguirse, en cuanto sea posible, por toda la vida.

Pero ya sea que tengamos o no conocimiento de otros idiomas, debemos con dedicación estudiar el nuestro. Nuestro idioma es notable por su dulzura, su poder de expresión y su flexibilidad; en uno de los idiomas que se disputan el dominio universal, y en los países extranjeros se da cada día mayor importancia a su estudio.

Si el mejor poeta que el mundo ha conocido fue inglés, el mejor novelista fue español, son numerosas las obras de verdadero mérito que se han escrito en nuestro idioma. Debe, pues, el predicador dar gran atención al estudio de la gramática.

Esta le mostrará sus faltas, y le hará reflexionar sobre el modo de corregirlas Con la costumbres de observar las reglas gramaticales, llegarán estas a sernos innecesarias.

Bueno es añadir que debe el predicador emplear español puro según el uso común, sin aceptar las novedades callejeras o periodísticas, ni introducir los arcaísmos que le son familiares por la lectura de libros antiguos. Debe hablar el español de uso general, evitando por lo regular los provincialismos y peculiaridades locales.

No debe intentar inventar palabras. Madame de Stael dice: “No hay por lo regular mejor síntoma de la esterilidad de ideas que la invención de palabras.” Sólo en caso peculiar convendrá que emplee palabras o frases de idiomas extraños.

En un tiempo era común y se consideraba propio que los ministros citaran mucho latín y griego en sus sermones, y aun los de Wesley abundan en tales citas. Señal de que mejora el gusto es que tal cosa ha dejado de practicarse.

2. El estudio de la literatura contribuye al mejoramiento del estilo, quizá aun más que el estudio directo del idioma. Con la lectura ganamos mucho en el conocimiento del idioma, especialmente en cuanto a riqueza de vocabulario y plenitud de expresión.

Más aún, mediante ella principalmente, es como formamos nuestro gusto literario, cosa de indecible importancia. Bañar nuestras mentes en literatura selecta hasta tenerlas imbuidas de principios correctos de estilo; alimentarla en el estudio de buenos autores hasta adquirir un gusto sano y poder discernir pronta y seguramente entre lo bueno y lo malo, es proceso de resultados altamente provechosos y satisfactorios.

Debemos cultivar la buena literatura, no sólo por sus beneficios positivos, sino también para contrarrestar ciertas malas influencias de gran poder. Pocos de nosotros hemos aprendido desde la niñez a hablar nuestro idioma con gracia y vigor, o siquiera con relativa corrección.

De nuestros compañeros de infancia raras veces ganamos mucho en cuanto a corrección gramatical y buen gusto, y una parte tan considerable de lo que leemos en los periódicos u oímos en conversación adolece de tantos vicios de estilo, que inevitablemente sentimos el efecto.

Tales influencias no solo producen los errores de pronunciación y de sintaxis tan comunes en los oradores educados, sino que también dañan el gusto a tal grado que sólo la aplicación continuada al estudio de la mejor literatura, puede remediar el mal.

Quien quiera formar un buen estilo, debe seleccionar sus periódicos tanto seculares como religiosos en relación con su propósito.

Es agradable pensar que hay tantos buenos autores tanto en español como en otros idiomas, y hará bien el predicador en estudiar tanto los autores clásicos de la literatura española como los sermones de los grandes predicadores franceses, ingleses y americanos, como Bossuet, Massillon, Fuller, Spurgeon, Maclaren, etc.

Mucho podemos también aprender de los grandes oradores seculares, por supuesto sin considerar jamás a ninguno como impecable ni tomarlo como modelo exclusivo.

No hay escritor ni orador en quien no pueda descubridse faltas más o menos notables de estilo. Las hay en Shakespeare, en Milton y en Cervantes; pero debemos aprender de ellos grandes cualidades.

Mucho beneficio derivará el predicador, en cuanto al estilo, de la lectura y estudio cuidadoso de su Biblia. La Biblia contiene casi todas las clases de estilo, y cada una con muchas variedades.

La versión de Valera data del siglo de oro de la literatura española, y si puede ser superada en cuanto a exactitud, no lo será en la pureza de su lenguaje.

Debe añadirse que la conversación ---especialmente con mujeres inteligentes--- influirá grandemente para la adquisición de un estilo claro, variado y atractivo. También ayuda mucho la lectura y escritura de cartas. Las epístolas de Cicerón son mejores ejemplos de estilo que sus mismas oraciones.

Libro: Tratado sobre la predicación
Autor: Juan A. Broadus
Editorial: C.B.P

Atrapando Las Ideas Para El Sermón

A veces, como una estrella fugaz, las ideas para un sermón irrumpen en la escena como si vinieran de la nada, y cautivan nuestra imaginación en forma abrupta.

Los predicadores viven y trabajan en la esfera de las ideas. Los sermones que preparamos a veces tienen origen en nuestras mentes y almas en forma de pensamientos, metáforas, fragmentos de una oración o imágenes. Otras veces, las ideas para un sermón nacen sólo después de largos períodos en el salón de partos de la oración y la imaginación creativa.

¿De dónde podemos obtener ideas para sermones?

Podemos encontrarlas en cualquier lugar. Sigue una breve lista de los lugares donde de alguna manera he hallado ideas:

• La Biblia (el lugar más obvio)
• Experiencias en la vida
• Libros, revistas, diarios y periódicos
• Películas, programas de televisión
• Internet
• Discursos, sermones de otras personas (una vez desarrollé una serie de tres sermones basados en un simple enunciado de Max Lucado)
• Conversaciones

Lo fácil es encontrar lugares donde haya ideas, mientras que lo difícil es atrapar la idea antes que se escape. Pasé un tiempo haciendo una encuesta entre amigos predicadores para que me dieran sus secretos para poder retener una idea. Esto es lo que me dijeron.
Uno de mis amigos que le tiene fobia a la tecnología (decidió no aprender a usar una computadora) me informó que él atrapa ideas de la única manera que Dios hizo que él atrape ideas: con su mente. Es un tipo austero que me dijo categóricamente: “Si se me ocurre una idea y luego no puedo recordarla, es porque se supone que no tengo que recordarla”.

Otro amigo, cuyos bolsillos de la camisa tienen la tendencia de estar llenos de toda clase de lapiceras y papeles, me dijo que él atrapa ideas en lo que pueda: desde la servilleta en un restaurante hasta el dorso de un recibo. Dijo: “Lo que hago por lo general es tener conmigo un bloc de hojas en el bolsillo. Cada vez que me viene una inspiración, la anoto”.

Un amigo, que es un predicador veterano, comentó: “A mi edad no puedo confiar en mi memoria, de modo que me compré un cerebro portátil: un dictáfono. Lo llevo a todos lados. Cada vez que se ocurre una idea, tomo el grabador y comienzo a grabar mis pensamientos. Todas las mañanas le doy lo grabado a mi secretaria, y ella tipea las ideas y me las da en una hoja de papel que yo a su vez inserto en mi archivo “ideas para sermones”.

A través de los años el archivo se ha hecho bastante abultado. Muchas de las ideas se convirtieron en sermones, y otra cantidad igual nunca pasó de la fase de idea”.

Tengo otro amigo que es un fanático de la electrónica. Si hay algo nuevo y computarizado, él lo tiene o bien tiene información al respecto. Me dijo que él graba sus ideas en su Tablet o laptop. Mi amigo manifestó: “es la mejor herramienta que conozco para ayudarme a ser más eficiente en mi trabajo. Por ejemplo, cuando una idea para un sermón me llama la atención, tomo mi tablet voy al menú de memorándums, y grabo la idea. Luego puedo trasladar todas mis ideas a mi computadora normal”.

En lo que se refiere a mis propias ideas para sermones, soy híbrido. Registro mis ideas en cualquier cosa que tenga a mano en ese momento, sea mi agenda o mi computadora portátil. Las ordeno en orden alfabético según temas como por ejemplo “enojo”, “Biblia”, “consagración” y cosas por el estilo.

Al atrapar ideas para sermones estoy optimizando mi preparación y proceso de planeamiento. Cuando me siento bloqueado para preparar un sermón, fácilmente entonces puedo tener acceso a mis ideas. Mi experiencia es que estas ideas a menudo llegan a ser sermones y series de sermones. Encuentre el método más conveniente para usted. Se alegrará de haberlo hecho.

Merle Mees es pastor principal de la Iglesia B. Western
Hills en Topeka, Kansas.

lunes, 11 de julio de 2011

Mas acerca del Titúlo

El título y el tema en propósito cumplen dos objetivos diferentes. El tema es la viga
principal del andamiaje homilético. Pero no todos los temas son atractivos y despiertan curiosidad a la vista u oído de los oyentes. De ahí que el título tiene un propósito especial de dar promoción o de anunciar el sermón.

Muchos temas sirven las veces de títulos, pero lo más correcto es que cada sermón tenga su título y exponga el tema. Un buen título se puede recordar muchos años.

1. El título debe ser interesante. Muchos predicadores emplean títulos que son ambiguos, oscuros y confusos. De los predicadores de siglos pasados podemos aprender a usar títulos. Otros predicadores como Luis Palau y Billy Graham, son muy buenos en el uso de títulos llamativos.

Por ejemplo D.L. Moody empleó en sus sermones títulos como estos: La compasión sin
límites de Cristo; Una palabra, El evangelio; El cielo y cómo llegar a él. El famoso predicador C.H. Spurgeon empleó algunos títulos como los siguientes: Verdadera comida y verdadera bebida; La voz de la sangre; El jardín de Dios; Un descanso para los cansados; Un gran evangelio para grandes pecadores; Del estercolero al trono; Una visita a la tumba. El evangelista Billy Sunday empleaba títulos muy peculiares: Nueces que. los escépticos tienen que romper; El detective de Dios; Súbete al vagón de agua; Hogar, dulce hogar.

2. El título debe ser fácil de recordar. Hay predicadores que al anunciar su título uno tiene la impresión de que están dando la introducción al sermón. Muchos títulos largos se olvidan tan pronto el predicador termina de decirlos.

3. El título debe estar relacionado con el tema. El mismo arroja luz sobre el tema. Su propósito no es alejar al oyente del tema sino acercarlo al mismo. Si un predicador no puede o le es difícil formular un título apropiado, lo mejor es que use el tema como título. Muchas veces el título puede ser tomado de alguna frase del pasaje bíblico. Este ha sido un método favorito de muchos predicadores para dar títulos a sus sermones. Esas frases bíblicas las más de las veces sirven de tema y título.

4. No se debe abusar del título. Son muchos los predicadores que citan más el título que el texto bíblico. El contenido de su sermón está basado en el título y no en la revelación del texto. El título no se debe convertir en mula homilética.

Repasemos "El Tema"

El sermón, por decirlo propiamente es el vestido del mensaje. Puede haber un sermón
sin mensaje y un mensaje sin sermón. Pero cuando ambas cosas se integran en la tarea de la predicación, habrá muy buenos resultados. El predicador del evangelio tiene como tarea, el comunicar un mensaje por medio de un sermón.

El tema

En un pasaje bíblico por lo general se descubre un asunto particular, pero muchos temas. Es innegable que un predicador por más homileta que sea no podrá jamás evitar pisar en el territorio de varios temas secundarios. Es difícil, por no decir imposible, que prediquemos sobre un solo tema. Haga usted mismo la prueba. Busque un pasaje bíblico y cuente los temas.

Por ejemplo leamos Romanos 5:1: "Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo."

En este pasaje sobresalen y están expuestos cinco temas: la justificación, la fe, la paz, Dios y el Señor Jesucristo.

Pero a pesar de los muchos temas en el pasaje bíblico anterior, descubrimos un solo
asunto y es: El hombre o mujer es justificado ante Dios por medio de Jesucristo y esto es por fe.

El tema de un sermón puede ser una palabra, más de una palabra, un
asunto o una proposición.

El tema en sí. Este responderá al “aspecto partícular del asunto que ha de
ser desarrollado en el transcurso del mensaje”5 El tema es la columna vertebral que sostiene sobre la base del texto bíblico, el armazón o esqueleto del sermón. En la tarea de la predicación lo que hace el predicador es descubrir un tema, demostrarlo, aplicarlo e ilustrarlo.

Al hablar aquí del tema en sí me refiero al mismo de manera simple como lo conocen la
mayoría de los predicadores: la fe, la gracia, la mayordomía, la sangre de Jesucristo, la salvación,la justificación, el amor, la santidad, la oración, el discipulado, la pobreza, la indiferencia,la prosperidad, etcétera.

El tema puede ser un poco más complejo: la fe de los creyentes, la gracia generadora, la salvación por fe, la sangre de Jesucristo para perdón de pecados, la abnegación del creyente,la justificación como obra de gracia, el amor divino, la santidad interna y externa, etcétera.

El asunto. Nos dice Costas: “el asunto depende de la clase de pasaje que se esté estudiando. El pasaje puede tener un carácter biográfico, narrativo (un incidente tal como una conversación, una batalla o un milagro), doctrinal o ético, o doctrinal y biográfico, en cuyo caso el predicador deberá optar por el que tenga más fuerza”.

El asunto, por decirlo así, es más general. Es un tema ampliado que resume todo el significado del pasaje bíblico. El predicador tiene en su análisis del pasaje bíblico que considera, los temas intercalados, luego se concentra en un tema particular, finalmente resume todo en un asunto general y completo del mismo.

La proposición. Volvamos a citar a Costas: “La proposición es el tema expresado en una oración gramatical completa, clara y concisa, que resume el contenido del mensaje y anuncia el curso a seguir o el propósito que se quiere alcanzar”.

La proposición es un puente entre el tema y el propósito de la predicación. La misma está alimentada del tema. Diría yo que es el tema–asunto ya estructurado y analizado.
Desde luego, los predicadores necesitamos conocer toda esta mecánica de la homilética.

En la tarea de la predicación sobreentendemos muchos elementos de la homilética, aunque no los identifiquemos en nuestros bosquejos o notas.

La proposición tiene un triple alcance o propósito: el de persuadir, el de enseñar, y el de servir la manera de resumen entre el tema y las divisiones del sermón.

(Kittim Silva, Homiletica, Editorial Caribe pág 31)

CONSTRUYENDO EL SERMÓN EXPOSITIVO

Introducción: Una vez que uno ha comenzado a reunir materiales, serán puestos juntos para presentar un mensaje de Dios; luego debemos de sintetizarlos de una manera ordenada y resumida. Discutiremos dos pasos importantes en el bosquejo: El unificar y el bosquejar.

Objetivos de la Lección:
1. Revisar el rol del tema y título.

2. Explicar la importancia del tema como punto de enfoque del sermón, y enseñar al estudiante a definir el tema en una manera concisa.

3. Para mostrar cómo todo el material relativo al tema debería ser reunido y presentado a la audiencia.

4. Enseñar el uso apropiado del bosquejo en la organización del material que uno reúne.

5. Sugerir reglas las cuales harán el proceso de hacer el bosquejo más efectivo.

Definiciones de Términos y/o Frases Importantes:

1. Haciendo el bosquejo – El desarrollo de la estructura a través del cual la información podría ser reunida, organizada y diseminada en un estilo ordenado.

2. Estructura Idéntica – En el bosquejo, la estructura idéntica se refiere al espejo diseño del contenido dentro de la estructura del bosquejo; así los principales tópicos de discusión son apoyados con igual número de puntos subordinados.

3. Aliteración – La repetición de la misma letra o letras dentro de dos o más palabras.

4. Oraciones de Transición – Expresiones usadas dentro del sermón o lecciones para llevar el pasaje de un punto a otro punto de una forma natural y fácil.

I. UNIFICANDO EL MATERIAL ALREDEDOR DE UN TEMA COMÚN

A. Decidiendo el Tema

1. El tema es el asunto, idea, tópico o argumento para ser desarrollado. Este es el principal punto.

2. El principal punto debería ser presentado al comienzo del mensaje.

3. El principal punto debería ser dicho en una sola oración. Ejemplo – J. Oswald Smith dio la siguiente oración al comienzo de un gran sermón sobre misiones: “La tarea suprema de la iglesia es la evangelización del mundo.”

B. El Significado del Tema

1. Un sermón debería actuar como una bala, no como un perdigón.

2. La explicación, interpretación y aplicación del sermón deberían ser extraídas de un pasaje o un simple tema dominante en un pasaje.

C. El Propósito del Tema

1. La respuesta de la audiencia es el propósito del tema
a. Información e Inspiración – La audiencia debería responder a la enseñanza de la doctrina.
b. Aliento – La audiencia debería responder con alivio a la Palabra de Dios.
c. Reprensión – La audiencia debería responder a la corrección
d. Motivación – La audiencia debería responder a un desafío para total rendición o completa dedicación.

2. La predicación no es meramente un discurso que está para ser recibido como información, después de que la gente se retira. La predicación llama a una respuesta.

D. El Propósito del Título

1. El título es lo primero con lo que se intenta conseguir atención.

2. El título de un sermón debería ser la versión condensada del sermón entero.

II. BOSQUEJANDO

A. Un bosquejo claro tiene efecto y poder.

1. Hará una mejor transmisión del tema.

2. Charles Koller compara un bosquejo a una flecha. El arco de la flecha debe estar derecho. El punto debe ser penetrante. Las flechas deben estar en una correcta posición para soltarlas.

3. Un bosquejo claro mantiene al predicador en curso.

4. Un bosquejo claro sirve como guía al que escucha.

B. Los puntos del bosquejo deberían ser extraídos del pasaje

1. El número de puntos variará debido al pasaje.

2. Estudia el pasaje y desarrolla los puntos de acuerdo al contenido del pasaje. No forzar múltiples puntos. Permite al bosquejo seguir la estructura del pasaje.

C. Distinciones de un buen bosquejo

1. Estructura Idéntica – Si el punto 1 tiene dos sub-puntos entonces deberían también tenerlos los puntos 2 y 3.

Ejemplo: La Bendición Diaria – Hechos 2:32-47

Introducción:

I. El Origen de Esta Bendición Diaria – 2:32-36

a. El origen de esta bendición fue la ascensión del Señor – vv. 32-35

b. El origen de esta bendición fue el conocimiento de Dios – v. 36

II. El Secreto de Esta Bendición Diaria – 2:42-47

a. Los discípulos estaban en una comunidad que alababa – vv. 42,47
b. Los discípulos estaban en una comunidad que testificaba – v. 46

III. El Alcance de Esta Bendición Diaria - 2:41,47

a. La bendición fue numéricamente progresiva – vv. 41,47

b. La bendición fue espiritualmente selectiva – v. 47

Conclusión

2. Los principales puntos y sub-puntos podrían ser oraciones completas

3. Los principales puntos deberían producir un gradual avivamiento de interés. No quedarse en un punto más tiempo que en otro.

4. Los principales puntos deberían moverse hacia un clímax. No pongas tu clímax al comienzo o al medio del sermón. Lo mejor debería ser guardado para el final.

5. Cada punto principal debería ser una afirmación, no una pregunta.

D. Peligros en Bosquejos

1. El bosquejo es más notable que el tema.

2. No imponer más de lo que las Escrituras dicen.

E. Designación de las Palabras Claves en el Bosquejo

1. Una palabra clave es un nombre plural que nos dice cuales son los puntos principales del mensaje.

2. Esto ayuda a dar idénticas estructuras en tus principales puntos.

3. Las palabras claves podrían ser “marcas”, “fases”, etc. Pero evitar usar el término “cosas.” “Cosas” es muy general.

4. Ejemplo : Cinco Marcas de Salvación o Tres fases de Santificación

F. Trazando un Sermón Aliterado

1. Aliteración significa el sucesivo uso o frecuente recurrencia de la misma letra inicial o sonido al comienzo de dos o más palabras.

2. El mal uso de la aliteración tiende a manipular al tema para hacer que el contenido encaje.

3. Su utilidad es vista como una ayuda a la memoria del predicador y la congregación.

4. La Aliteración es una forma de hacer que tus principales puntos impresionen a las mentes de los que escuchan.

5. “Aliteración en la Apertura” significa comenzar una palabra con la misma letra, incluso la misma primera sílaba.

a. Ejemplo: Bosquejo del Sermón sobre Santiago 3:1-12
1. La Directa Naturaleza de la Lengua
2. La Destructiva Naturaleza de la Lengua
3. La Defraudante Naturaleza de la Lengua

6. “Aliteración al Cierre” significa utilizar palabras que tienen similares terminaciones.

a. Ejemplo: Bosquejo del Sermón sobre Colosenses 2:8-23. Sustitutos se pusieron delante de Cristo.
1. Intelectualismo – vv. 8-10
2. Ritualismo – vv. 11-17
3. Misticismo – vv. 18-19
4. Legalismo – vv. 20-23

b. Ejemplo: Tres Razones por las que la Gracia de Dios es Sorprendente – Tito 2:11-15
1. Salvación – v. 11
2. Educación – v. 12
3. Anticipación – v. 13

G. Oraciones de Transición

1. Las oraciones de transición son métodos para moverse de un pensamiento a otro.

a. Ellas asisten al predicador en probar su razonamiento.
b. Ellas ayudan a la audiencia en su entendimiento del razonamiento del predicador.

2. Las palabras de transición pueden ser “de nuevo,” “más allá,” “en siguiente lugar,” etc.
a. Evitar usar notaciones numéricas como “primero,” “segundo,” y “tercero.”
b. Usar “la siguiente observación,” “una observación adicional.”

sábado, 2 de julio de 2011

COMO HACER UN MENSAJE

Introducción:

Una vez que un texto ha sido escogido, un tema debe ser desarrollado. El tema de un mensaje actúa como su fundamento, como la tesis de un libro que expresa el entero contenido o propósito del libro. El tema es el punto de enfoque en el mensaje. Este es el corazón del sermón. Para esto cada parte del mensaje o sermón debe ser relevante y estructuralmente ajustado. La Biblia dice, “predica la Palabra”, no nuestros pensamientos u opiniones. Nosotros no estamos para predicar “lo que la Biblia significa” sino “lo que la Biblia dice.”

El contenido de esta lección se centrará en la creación de un tema en el desarrollo de un mensaje a exponer.Parte de esta lección fue compilada de los principios presentados en “The Making of the Sermon” de T. Harwood Pattison

Objetivos de la Lección:

1. Definir el significado del tema y el rol que juega en el desarrollo de un bosquejo homiléticamente correcto.

2. Enseñar a los estudiantes los pasos para crear y desarrollar un efectivo tema para un mensaje, sermón o lección.

3. Mostrar la forma en que el texto debe ser dividido para determinar el tema.

4. Revisar los textos basados en textos específicos.


Definiciones de Términos y/o Frases Importantes:

1. Tema – El tema es el asunto o tópico sobre el cual una persona escribe o habla.

2. Título del Sermón – El nombre dado al sermón para identificar y dirigir la constitución del tema.

3. Desarrollo – Un desenvolvimiento; el descubrimiento de algo secreto u oculto del conocimiento de otros; lleno de exhibición.


I. ENCONTRANDO EL TEMA

A. Entendiendo su Necesidad

1. El tema es el asunto del discurso, el cual uno extrae del pasaje de la Escritura y es modificado para el propósito del hablante. Es una promesa de lo que el predicador desea llevar a la audiencia.

2. El tema crea para el sermón una “palabra distinta y limitada.” Mantiene al hablante dentro de fronteras eliminando innecesarios y diseminados pensamientos. Este crea un enfoque.

3. El tema define el propósito del sermón y llama al predicador a sostenerlo. Whately dijo que teniendo “un propósito claro y definido en tu mente sobre cada sermón que preparas, te salvará de apuntar y golpear a nada.”

4. Un buen tema crea unidad en cada parte del sermón por entero.

5. El tema es el sermón condensado; el sermón es el tema desenvuelto.


B. Las Características del Tema

1. Debe ser evidente en cada parte del sermón.

2. Debe ser claro.

a. En la forma que se encuentra en la mente.
b. En la forma que es expresado en los labios.

3. Debe dirigirse al contenido del sermón o lección. La audiencia nunca debe ser dejada con preguntas respecto a la dirección que el sermón está tomando.

4. Debe ser expresada con un correcto vocabulario. El pensamiento en la mente del hablante debe ser relatado para la percepción de los oyentes. Un tema con las palabras correctas armoniza los pensamientos del hablante con la congregación.

5. La originalidad es una herramienta poderosa para capturar la atención de la audiencia. Cuídate de presentar un tema el cual esté basado en la Escritura pero aplicable a una necesidad corriente. La originalidad “no consiste en decir nuevas cosas, sino en tratar a las cosas antiguas en una nueva forma.”

6. La irreverencia debe ser evitada en el desarrollo de un poderoso y cautivante tema.

7. Los temas de mucho poder son para construirse en ideas de mucho poder de doctrina. Nunca olvidar las doctrinas de amor, gracia, pecado, juicio, cielo, infierno, eternidad, perdón, etc. Estos son temas de vida.


C. Desarrollando el Sermón Desde el Tema

1. Elige tu propio método para desarrollar tus pensamientos acerca del pasaje que tú deseas predicar. Cada predicador, profesor, etc. debe desarrollar su propia forma en la cual los pensamientos que rodean a su tema podrían ser desarrollados. Cada uno tiene su propia forma.

A continuación unas sugerencias para preparar tus pensamientos.

a. Educación – Lee los sermones de otros e intenta seguir sus procesos.
b. Experiencia – Mientras estudias, identifica los métodos en los cuales estás más cómodo. Comprometiéndote en el estudio, naturalmente desarrollarás hábitos que te serán los más cómodos.
c. Meditación – Piensa en el tema hasta que los pensamientos aparezcan.

2. Encuentra el tema del sermón. Usualmente este es reconocido por el pensamiento inicial el cual trajo su atención del texto.

3. Haz crecer el tema – Desde el tema, el sermón es desarrollado.

a. Divide el texto en partes. Muchas veces, hay una división natural en el texto. Busca conjunciones, listas, preguntas, claves independientes, contrastes y comparaciones.

b. Reúne información sobre el tema o partes del texto y clasifica la información.
-Define cada palabra por el uso de un comparativo estudio del griego y de palabras en español. Una de las mejores herramientas sería un diccionario del idioma español, por ejemplo “Larousse” u “Océano”.
-Analice el uso de cada palabra o frase en el contexto del pasaje.
-Lee el contexto del pasaje para crear la correcta ordenación del texto.

c. Estudia versículos paralelos y pensamientos.
-Piensa lateralmente. Algún otro lugar donde la Escritura ha explicado ya este tema. Busca tipos, figuras, sitios históricos donde el tema puede ser encontrado.
-Usa una referencia bíblica, Biblia de estudio temático y concordancia.
-Estudia contextos históricos y geográficos del pasaje. Un buen diccionario bíblico o enciclopedia serán muy útiles.

d. Lee comentarios concernientes al texto. Ve lo que otros han aprendido o aplicado.

e. Busca oportunidades para ilustrar tus pensamientos con palabras retratadas del texto.

f. Medita – El pensar es el secreto del desarrollo del sermón.g. Busca una lógica y ordenada colocación del material. A menudo el orden de tu material sugerirá los puntos de tu bosquejo.


II. APLICACIONES PRÁCTICAS PARA USAR LOS MÉTODOS DEL DESARROLLO DEL TEMA

A. Ejemplo – Texto: I Corintios 10:13

1. El tema que rodea la idea de tentación.

2. Una posibilidad de título es “Las Tentaciones y cómo Dios nos Libra.”

3. Dividir este texto es hecho simple debido a la conjunción “que,” “pero,” “sino”.

a. “No os ha sobrevenido ninguna tentación..”
b. “…que no sea humana;”
c. “…pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir,..”
d. “...sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.”

4. Posible bosquejo:"Las Tentaciones y cómo Dios nos Libra”1 Corintios 10:13

Introducción: Definición de Tentación – Strong Número 3986 “Prueba, tentación”Contexto: Satanás ha intentado tentar a los hijos de Dios

I. La Posibilidad Desechada – v. 13
a – “No os ha sobrevenido ninguna tentación” Referencia al verso 12

II. El Problema Común – v. 13 b – “...que no sea humana”

III. La Persona Referida – v. 13 c – “...pero fiel es Dios, que no os dejara ser tentados más de lo que podéis resistir...”

IV. La Provisión que Conquista – v. 13 d - “...sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.”


B. Ejemplo – Texto: Mateo 4:1-11

1. El tema es tentaciones.

2. Un posible título es “Las Tentaciones de Cristo.”

3. En este caso, dividir el texto es fácil, porque nosotros tenemos tres preguntas empezando con “si.”

4. Posible bosquejo.“Las Tentaciones de Cristo”Mateo 4:1-11

I. Para desobedecer la voluntad de Dios – verso 3 – Dios no te está cuidando.

II. Para dudar de la Palabra de Dios – verso 6 – Ve si la Palabra obrará.

III. Para apartar la adoración de Dios – verso 9 – Cosas temporales.


C. Ejemplo – Texto: Santiago 1:12

1. El tema es tentaciones.

2. Un posible título es “El Propósito de las Tentaciones.”

3. En este caso, el dividir es un poco más difícil porque una promesa viene antes de una respuesta.

4. Un posible bosquejo:“El Propósito de las Tentaciones”Santiago 1:12


I. La Promesa de Tentación

A. “Mayor es el que está en vosotros”
B. Dios ha prometido que yo soportaré la tentación.

II. La Provisión de la Tentación – Algún día yo recibiré la corona de vida como una recompensa a mi resistencia.

III. El Propósito de la Tentación – Para ver cómo yo resisto o respondo a la tentación.

A. En Egipto – Dios les dio la promesa de Canaán.
B. En Canaán – Ellos disfrutaron la provisión que Dios prometió.
C. En el Desierto – Ellos tuvieron un problema. Entre Egipto y Canaán estaba el desierto que Dios usó para ver como ellos responderían a este problema de fe entrando a esta tierra.
1. La primera vez – Ellos respondieron equivocadamente, y muchos murieron.
2. La segunda vez – Ellos respondieron correctamente, y entraron en Canaán.
Conclusión: Dios nos dejará experimentar los mismos problemas una y otra vez hasta que respondamos correctamente.

viernes, 1 de julio de 2011

Preguntas de Repaso: El Texto en la Predicación

1. ¿Por qué es importante el texto Bíblico en la predicación?
___________________________________________________________________

___________________________________________________________________

2. Defina los siguientes terminos.
Texto:______________________________________________________________

___________________________________________________________________

Edificación:___________________________________________________________

___________________________________________________________________

3. ¿Por qué un texto debe ser interesante?


4. ¿Por qué un texto sirve para la edificación en un mensaje?


5. ¿Por qué un texto es de autoridad en un mensaje?


6. ¿Por qué un texto es bíblico en el mensaje?


7. Cite las reglas generales en la elección de u texto.


8. ¿Cuales son las reglas especificas en la elección de un texto?


9. Cite las 5 precauciones que debe tener en la elcción de un texto.


10. Escriba el bosquejo expositivo sobre Efesios 1 en referencia con la predicación de un texto.

EL TEXTO EN LA PREDICACIÓN

Introducción: Toda predicación y enseñanza bíblica debe basarse en la Palabra de Dios. A menudo un buen texto es disminuido en el desarrollo de la idea de un sermón independiente. El mandamiento de Pablo de “predicar la palabra” demanda nuestra atención para identificar, seleccionar y aplicar el apropiado pasaje en nuestra predicación. La elección de un texto correcto es a menudo una tarea difícil, pero también importantísima. A continuación presentaremos las ideas de William Evans de “How to prepare sermons and gospel addresses¨ acerca de los textos del sermón.

Objetivos de la Lección:

1. Ilustrar el rol importante que los textos juegan en el desarrollo de mensajes efectivos.
2. Mostrar el valor de un apropiado texto escogido.
3. Dar reglas que gobiernen al predicador o profesor en la elección del texto.
4. Revisar los bosquejos basados en textos específicos.

Definiciones de Términos y/o Frases Importantes:

1. Texto: La palabra “texto” proviene del latín textus o textum. Expresa algo entretejido o hilado. Por consiguiente, fuera de ser entretejido, es la base del sermón o discurso.

2. Edificación: Una construcción, en un sentido moral y sentido religioso; instrucción, mejoramiento y progreso de la mente, en conocimiento, en moral o en fe y santidad.


I. EL VALOR DE TENER UN TEXTO

A. Interés

1. Un buen texto escogido debería estimular el interés de la congregación.

Por anticipado, una congregación espiritual buscará la dirección que el hablante tomará. El predicador debe entender que el poder del mensaje está en la Palabra de Dios. Una predicación de la Biblia es una predicación basada en la Escritura.

2. El texto no debería ser un “punto de salida” sino una puerta abierta a los corazones de los oyentes.

B. Edificación

1. Un objetivo en la predicación es construir confianza en la congregación para que el mensaje que están escuchando esté dentro de la verdad. El uso de un texto fuerte para mostrar la validez del mensaje es esencial.

2. La Palabra de Dios es la constructora de la fe. La Escritura tiene el poder para crear confianza en la gente para aceptar el mensaje. Esta le expande fe a la congregación. No es la opinión del que da el mensaje, sino que “así dice el Señor”

C. Autoridad

1. El texto le da autoridad al hombre de Dios. Es la espada del Espíritu. Sin ésta, un hombre se para en el poder de su propio carácter y palabras.

2. Recuerda las palabras de Pablo en 1 Corintios 2:3-5.

Es más, me presenté ante ustedes con tanta debilidad que temblaba de miedo.
No les hablé ni les prediqué con palabras sabias y elocuentes sino con demostración del poder del Espíritu, para que la fe de ustedes no dependiera de la sabiduría humana sino del poder de Dios.

a. La debilidad natural del que habla – “Y estuve entre vosotros con debilidad”

b. El miedo natural del que habla – “y mucho temblor y temor”

c. La habilidad natural del hablante – “y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría”

d. El poder sobrenatural del Espíritu – “sino con demostración del espíritu y de poder”

e.El resultado sobrenatural del Espíritu – “para que vuestra fe no este fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.”

3. Usa siempre el texto de la Escritura para señalar tus puntos. La gente podría discutir con opiniones, pero pocos discutirán con textos de las Escrituras.

D. Bíblico

1. Muchos predicadores tienen el problema de divagar en sus mensajes. Williams escribió, “Algunos predicadores son como niños nadando bajo el agua: tú los ves cuando se zambullen, para después verlos salir a flote nuevamente en un Amén.”

2. El texto no está para ser un simple punto del cual el predicador parte. Williams también sugiere que el texto debe mantener al predicador preguntándose “¿Me estoy manteniendo en mi texto?”


II. LA ELECCIÓN DE UN TEXTO

A. Reglas Generales

1. Considerar las necesidades espirituales de la congregación cuando se elige el texto.

2. Variedad en tipos de predicación. Muy a menudo, los predicadores se vuelven rutinarios.

3. El entendimiento del texto. Muy a menudo son como pequeños barcos como para nadar en aguas muy profundas.


B. Reglas Específicas

1. Lectura y estudio diario para provocar ideas para un nuevo sermón

2. Usa un cuaderno de notas para recordar pensamientos e ideas, sobre todo cuando lees material o meditas.

3. Leer buenos libros. Un pensamiento puede ser un punto para un sermón.

4. Ora y pídele al Espíritu Santo que te guíe.


C. Precauciones

1. Textos Sensacionalistas - Nunca trivializar las Escrituras. Las Escrituras no deberían ser tergiversadas o hacer luz para ganar la atención de la congregación. La predicación no es entretenimiento por medio de la exposición de la Escritura. Ejemplo: Una vez un predicador, dirigiéndose a una audiencia de reporteros de periódicos, tomó para su texto las palabras: “procuraba ver quien era Jesús; pero no podía a causa de la multitud.”

2. Textos Contemporáneos - No elegir un texto en el cual, a la luz de las circunstancias que lo rodean, parecerían ridículos. Evans da un ejemplo de un hombre recién casado quien regresaba de su reciente matrimonio y anunció su texto como “¡Quién me volviese como en los meses pasados.”

3. Textos Grandiosos – Mueve “grandes textos” tales como “la gloria del cielo” dentro de la estructura de un texto y/o mensaje más simple.

4. Textos Cuestionables – Sé cuidadoso en seleccionar los textos que están rodeados de controversia. Presenta tales textos con consideración de propósito, contexto, aplicación, etc. Ejemplo Eclesiastés 9:5 “pero los muertos nada saben”

5. Textos Mutilados – Nunca presentes verdades a medias para apoyar tu personal punto de vista o cumplir un propósito específico. Si el texto por completo no apoya el mensaje, entonces no debes usarlo.

III. EJEMPLOS DE PREDICACIÓN DE UN TEXTO

– Sermones Sencillos

A. Un Bosquejo Expositivo sobre Efesios 1 “El Cristo Exaltado”

Introducción: El evangelio exalta a uno, no a muchos. Este exalta a Cristo, no al hombre. Nuestra alabanza y vida debería también exaltarlo a Él.

Proposición: Cuando nosotros vemos el carácter y la actividad de Cristo, nos paramos sometidos delante de Él.

I. La Gracia que Experimentamos en Cristo – v. 2

A. Gracia Abundante – v. 3
B. Gracia no merecida – v. 1-5
C. Gracia costosa – v. 7

II. Los regalos que recibimos de Cristo – v. 11

A. El Evangelio – v. 13
B. El Espíritu Santo - vv. 13 y 17
C. Vida eterna v. 18

III. La Gloria que nosotros vemos en Cristo – v. 18

A. Su victoria – vv. 19-20
B. Su autoridad – v. 21
C. Su prioridad – vv. 22-21

Conclusión : Cristo toca todo en nuestra vida, presente y futura, temporal y eterna, sagrada y secular. Pero él no toca una vida sin permiso.

B. Un Bosquejo Expositivo de Efesios 2“Algunos Cambios Serán Hechos”

Introducción: Una popular canción que habla acerca de los cambios en la vida, cambios en el clima, cambios en sí mismo.

Proposición: Cuando alguien acepta el evangelio, él no puede permanecer en lo mismo; cambios inevitables llegan como parte de su vida.

I. Un Cambio de Lealtad – vv. 1-3

A. Debemos abandonar las formas de este mundo.
B. Debemos abandonar las reglas de este mundo.
C. Debemos abandonar los deseos de este mundo.

II. Un Cambio de Posición – vv. 5-13
A. Hemos sido levantados por Cristo – v. 5
B. Hemos sido sentados por Cristo – v. 6
C. Hemos sido traídos cerca a Dios – v. 13

III. Un Cambio en la Condición – vv. 11-22
A. Enemigo para un amigo – v. 14 – 15
B. Dividido para ser unido – v. 16
C. Extranjero para un ciudadano – v. 19
D. Huérfanos para un niño – v. 19

Conclusión : la casa desolada una vez es ahora habitada por Dios – vv. 20-22.

BOSQUEJOS PRÁCTICOS

A. Bosquejo de Hebreos 7:25

1. Paso 1 – Busca un tema – El tema de Hebreos 7:25 es salvación.

2. Paso 2 – Busca una descripción del tema.

a. El tema es de salvación perpetua.

b. Usa esta descripción para crear un título para un sermón.

3. Paso 3 – Crear el Título: Salvación Perpetua.

4. Paso 4 – Desarrollar el Bosquejo.

a. Haz preguntas acerca del tema – ¿Por qué?, ¿dónde?, ¿cuándo?, ¿cómo?, ¿qué?

b. Muchos predicadores utilizan aliteración para ayudar a la memorización, mientras se predica el sermón o se enseña.

5. El Bosquejo – “Salvación Perpetua” – “Predicación P” es la letra favorita para los predicadores en la predicación.

Aquí yo empecé con la letra “P” y aliteré cada punto con esta letra para una fácil memoria.

a. La Salvación Perpetua está en una persona – “(Jesucristo) puede”
b. La Salvación Perpetua está en Tiempo Presente – “(Jesucristo) puede”
c. La Salvación Perpetua es Poderosa – “puede”
d. La Salvación Perpetua tiene un Propósito – “salvar”
e. La Salvación Perpetua tiene una Provisión – “perpetuamente”
f. La Salvación Perpetua tiene una Propuesta – “a los que por él se acercan a Dios”
g. La Salvación Perpetua tiene una Promesa – “viviendo siempre para interceder por ellos.”

B. Bosquejo Adicional : Cuando el Espíritu Santo lo pone sobre mí – Lucas 15:22-23

Muchas veces puedes usar una letra de una de las palabras en el texto para aliterar. En este caso, fue fácil usar palabras que comenzaron con “R.”

1. El Espíritu Santo puso un vestido en él – v. 22
2. El Espíritu Santo puso un anillo en él – v. 22
3. El Espíritu Santo puso Restauración sobre él – v. 22
4. El Espíritu Santo puso Redención sobre él – v. 23
5. El Espíritu Santo puso Regocijo sobre él – v. 23

C. Bosquejo Adicional: Lázaro – Juan 11 y 12

1. La Condición del Pecador – Muerte – Juan 11:14
2. La Convicción del Pecador – “quitad la piedra” – Juan 11:39
3. La Convocatoria del Pecador – Juan 11:43 – “ven afuera”
4. La Conversión del Pecador – Juan 11:44 – “el...salió”
5. La Conducta del Salvo.
a. Nuevas Actitudes – “dejadle ir”
b. Nuevas Acciones – “sentado”—Juan 12:2
c. Nuevas Actividades – Juan 12:9
d. Nuevos Adversarios – Juan 12:10.

MATERIALES QUE AYUDAN CON LA PREDICACIÓN

A. Libros de Estudio sobre predicación u Homilética.

B. Evaluar los Sermones de Otros

1. Usa los mensajes de otros como demostración de cómo los sermones podrían ser predicados.

2. Entiende y evalúa sus estilos, contenido y ademanes, pero no para que sean imitados; sé tú mismo, pero aprende de las habilidades de otros.

C. Escribe los sermones

1. No te niegues a tomar nuevo material. Crea un plan para crecimiento personal.
2. Examina los sermones escritos para ganar ideas de cómo desarrollar un sermón. Busca formas de mejorar pensamientos, ilustraciones, conclusiones, etc.

D. Predica homiléticamente por ti mismo –

Estudia homiléticamente tus propios sermones y presentaciones.

E. Adquiere los siguientes Materiales Básicos:

1. Una Biblia Reina Valera versión 1960.

2. Una Concordancia Strong Exhaustiva.

3. Biblia de Referencia Thompson con versículos en Cadena Temática.

4. Un buen Diccionario de sinónimos y antónimos, como por ejemplo, el “Diccionario de Sinónimos y Antónimos OCÉANO”.

5. Comentarios sobre la Biblia.

F. Emplea el Poder del Espíritu – Con todo lo que puedas, busca "UNCIÓN".

LA IMPORTANCIA DE LA PREDICACIÓN

Es un Mandamiento de las Escrituras –“...Que prediques la palabra”
2 Ti. 4:2. Pablo le aconseja a Timoteo.

Los Patriarcas predicaron
1. Noé - 2 Pedro 2:5 4

Tampoco perdonó al mundo antiguo cuando mandó un diluvio sobre los impíos, aunque protegió a ocho personas, incluyendo a Noé, predicador de la justicia. (Biblia Al Día)

2. Jonás – Jonás 3:2

"Anda, vete a la gran ciudad de Nínive y anuncia lo que tevoy a decir."(Biblia Dios Habla Hoy)

3. Jesús – Mateo 4: 17.

Desde entonces comenzó Jesús a predicar y a decir: "¡Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado!" (Reina Valera 1995)

4. El Señor les dijo a sus discípulos que prediquen – Marcos 3:14.

Designó entonces a doce para que estuvieran con él, para enviarlos a predicar

5. Los Apóstoles – Romanos 1:15; 1 Corintios 1:17, 2 Corintios 2:12


De allí mi gran anhelo de predicarles el evangelio también a ustedes que están en Roma. (Nueva Versión Internacional).Rom 1:15.

Pues Cristo no me envió a bautizar sino a predicar el evangelio, y eso sin discursos de sabiduría humana, para que la cruz de Cristo no perdiera su eficacia. 1 Corintios 1:17. (Nueva Versión Internacional.)

Ahora bien, cuando llegué a Troas para predicar el evangelio de Cristo, descubrí que el Señor me había abierto las puertas.2 Corintios 2:12 (Nueva Versión Internacional)


6. Los Apóstoles lo dijeron a sus sucesores – 2 Timoteo 4:2, 2:2, 1 Corintios 1:21.

Predica la Palabra; persiste en hacerlo, sea o no sea oportuno; corrige, reprende y anima con mucha paciencia, sin dejar de enseñar. 2 Timoteo 4:2 (Nueva Versión Internacional)

(21) Ya que Dios, en su sabio designio, dispuso que el mundo no lo conociera mediante la sabiduría humana, tuvo a bien salvar, mediante la locura de la predicación, a los que creen. 1 Corintios 1:21. (Nueva Versión Internacional)

lunes, 17 de noviembre de 2008

LECCIÓN 1- TEMA: DEFINICIONES

“Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios me-diante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación” . 1 Corintios 1:21

INTRODUCCION
En la Biblia encontramos ejemplos de este practica (Lucas 11:32; 1 Corintios 2:4; 15:14; Tito 1:3) Y aunque siempre se dificulta obtener una definición exacta de lo que es la predicación observemos algunas de diversos autores y eruditos en este tema.

1. Predicación es la comunicación de la verdad divina a través de un hombre con el fin de persuadir.

2. Predicación es el gran medio de seleccionado para difundir las buenas nuevas de salvación en Cristo.

3. Predicación es un evento vivo donde Dios confronta con el ser humano con su acto de reconciliación en Cristo. De allí que el Predicador se ha de entender a sí mismo como em-bajador, a través de quién Dios ruega a mundo para reconciliarse con Él. ( 2 Corintios 5:18-20).

4. Lo que no es un sermón.
-No es solo una actuación. Pensar que el Predicador es un actor o entretenedor.
-No es un comentario sobre sucesos actuales.
-No es una conferencia teológica o Bíblica de principios, eventos o ideas.
-No es una lección de cómo vivir la vida cristiana, ni una instrucción moral.

5. Sermón.
Esta palabra tiene su origen en una voz latina que significa estocada. Esto indica su propósito, el de “herir” al oyente con la “Espada del Espíritu que es la palabra de Dios”. No queriendo decir que un sermón sirva para ofender hiriendo con indirectas por un supuesto don de sospecha. Usar el púlpito para presentar traumas, suposiciones, en vez de ayudar a la gente es un serio peligro. La palabra sermón nos da una imagen de un torero que da la estocada al toro, certera y precisa.

6. El sermón Es un discurso dirigido a la mente popular, sobre verdades contenidas en la Bi-blia, elaborado cuidadosamente, procurando persuadir a los hombres. Desglosemos esta definición:a. Es un discurso. Un discurso oral o hablado debe ser oído por un auditorio.
Esto requiere que las palabras no solamente sean audibles sino pronunciadas con tal claridad que puedan ser entendidas por los presentes. ¡Qué así fueran todas las predicaciones!.b. Va dirigido a la mente popular. Por lo tanto es expresada en palabras bien comprensibles 1 Corintios 14:9. Nuestro Señor Jesucristo usó un lenguaje tan sencillo que su auditorio compuesta por su mayoría por gente de pueblo le entendió fácilmente.
Hablar sin ser comprendido es malgastar el tiempo.c. Se basa sobre verdades contenidas en la Biblia. Esto elimina los discursos políticos, las disertaciones científicas, o discusiones.

El Predicador no está llamado a tocar temas que no le corresponden, sino la pura palabra de Dios que regenera.d. Ha sido elaborado cuidadosamente. Esto significa que el texto ha sido examinado a la luz de su contexto. El pasaje de la Escritura ha sido analizado cuidadosamente, su significado será explicado, su verdad ilustrada, y la lección aplicada de manera lógica, inteligente y edificante. Este tratamiento demanda el uso correcto de tres cosas: Retórica, Gramática y Lógica.
La retórica consiste en la elección y uso correcto de las palabras, siendo el arte de hablar con claridad. La Gramática, es la forma de pronunciar las palabras y saber su significado. La lógica se ocupa de la forma de pensar y razonar de manera correcta, y que los argumentos usados sean argumentos firmes.

EJEMPLOS:Reflexionemos que predicar no es enseñar. Muchas veces pensamos que cuando estamos enseñando estamos predicando. Pero predicar es afirmar las verdades de Dios de una manera enfática.También que nos sirva de ejemplo que la predicación es la inculcación pública y oral de las verdades de la religión, especialmente del evangelio de Cristo. Aunque entre la enseñanza y la predicación existe una gran diferencia debemos pensar y estar seguros que ambas son indispensables para la edificación de la iglesia.Una vez dijo un hombre de Dios: “El evangelista eleva a los creyentes hasta el cielo sobre las grandes verdades de Cristo y el maestro baja a los creyentes del cielo y le pone los pies sobre la tierra y los enseña a caminar con Cristo”. ¿Qué es mayor la enseñanza o la predicación?

CONCLUSION
Por lo tanto una vez analizada las definiciones de lo que es predicación, ahora podemos saber las demandas que nos esperan como estudiantes de la predicación sagrada.

TAREA
Escriba usted la definición de predicación. Como estaremos usando el libro de Santiago estudiar quien fue el autor y las circunstancias cuando fue escrito. Las características principales, así como las divisiones de este libro (Entregar la tarea en una semana, en una hoja carta)
Leer cinco veces el libro de Santiago y tratar de empezar a elaborar un bosquejo de cada capítulo se enviaran los bosquejos la tercera semana.


casadeoracionanaco@hotmail.com